Hace poco escuchaba en el podcast Grupo de Autoayuda de Dibujo (recomiendo!) que a veces llega el momento de despedirse de un proyecto, no porque lo hayas terminado (esto suele ser fácil) sino porque nunca llegaste a terminarlo/publicarlo/encontrar el cliente o la financiación para seguir adelante con él.
Es el caso de estas ilustraciones que tanto me gustan. Las hice para presentarme al concurso de Iberoamérica Ilustra y aunque no me seleccionaron, a mí me gustan mucho. En mi cabeza son el pitch para una serie de álbumes ilustrados, Across de Burned Valley, que cuenta las aventuras de un grupo de amigos en un mundo baldío y crepuscular. Nunca me anime a seguirlo desarrollando por una mezcla de falta de tiempo y de no verme con las capacidades necesarias para escribir una historia así. De todas formas hasta ahora formaba parte de mi portfolio, pero creo que ha llegado el momento de aceptar que ese tren ya pasó.
En el podcast de Grupo de Autoayuda de Dibujo hablan de hacerle un honor, un pequeño ritual, algo que te sirva para despedirte de ese proyecto en el que pusiste no sólo tiempo y esfuerzo, sino ilusión y cariño. He pensado que mi ritual será "enterrar" el proyecto en este blog.
De todas formas si eres editor, escritor, o alguien que hace cosas, y esta simpática pandilla te gusta tanto como a mí, mándame un mail y hablamos (dejadme soñar).
Mientras tanto, aquí os dejo, amiguis, gracias por todo :_)




